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‘Gestión de la comunicación’ Category

Que el todo es mucho más que la suma de sus partes no es solamente una afirmación validada en el dominio de la percepción (¿ya te detuviste en la imagen de arriba?), sino también en materia de comunicación interna. ¿O acaso es lo mismo hablar de “una revista, algunas notas en la intra y un mail de capacitación que manda el área de Recursos Humanos” que utilizar esas mismas herramientas en el marco de un plan estratégico de comunicaciones?

Para que la comunicación sea estratégica, es preciso orientar las conversaciones que circulan dentro de una organización de acuerdo a objetivos previamente definidos. ¿Fortalecer el sentido de pertenencia? ¿Disminuir el rumor y la incertidumbre? ¿Desarrollar nuevos modelos de liderazgo y gestión de equipos? ¿Aumentar el índice de felicidad de las personas? En todo caso, el plan de comunicación interna debe servir para apalancar las metas del negocio y los proyectos que afecten el rumbo de la compañía.

Si bien no es posible prever todas las necesidades de comunicación de aquí a los próximos 365 días, definir objetivos anuales facilita, de hecho, la gestión de las comunicaciones del día a día. Y es que planificar a largo plazo tiene que ver justamente con generar condiciones de previsibilidad para resolver con agilidad la comunicación de esas noticias que no son del todo “esperadas”.

Para saber cuál es la mejor forma de avanzar es necesario establecer de antemano el punto de llegada. Podemos hacer muchas cosas: diseñar campañas de sensibilización, organizar espacios de encuentro para líderes, crear programas de bienestar, club de beneficios, ecards, carteleras y ambientar pisos completos. Pero cuando el rumbo no es claro, es muy grande el riesgo de que las inversiones en comunicación caigan en saco roto. Además, la única forma de generar sinergias entre los canales y garantizar un impacto mayor es a través del diseño de una guía de acciones concatenadas y coherentes entre sí.

Como ya dijimos, herramientas de comunicación interna hay muchas. Lo importante es entender la especificidad en cada caso para sacarle el mejor provecho. Aquí, algunos ejemplos:

Workshops. Espacio de formación diseñado para cascadear mensajes claves, así como fortalecer el trabajo multidisciplinario. El objetivo es contribuir a que los participantes amplíen competencias y herramientas comunicativas e incorporen los conceptos centrales en los que tales herramientas se fundamentan.

Campañas. Batería de acciones sistematizada para difundir valores y comportamientos, así como apalancar los proceso de transformación cultural dentro de las organizaciones.

Acciones de reposicionamiento. Serie de comunicaciones enfocadas en cambiar el marco de referencia conceptual a partir del que son interpretados determinados hechos o acontecimientos.

Política de Comunicación Interna. Documento que establece una normativa para el uso de canales en una organización, así como la distribución de responsabilidades para garantizar el acceso a información confiable y compartir buenas prácticas que permitan alcanzar de modo más eficiente los objetivos de negocio.

Manifiesto. Documento que plasma la forma de hacer y de ser de la compañía, con un tono motivador e inspirador.

¿Tenés claro cuál es la próxima gran meta de tu organización? ¡Contanos! Nosotros te ayudamos a diseñar la mejor estrategia de comunicación para lograrlo.

Distinguir las distintas generaciones en el interior de tu empresa es una ventaja competitiva para gestionar el clima interno, fortalecer la integración y mejorar procesos internos. Claro que esto representa un gran desafío en el cual necesitamos poner a funcionar unas cuantas aptitudes:

-Desarrollar la empatía, para poder descifrar las búsquedas, solicitudes, demandas, apreciaciones e intereses de cada una de las generaciones. Y, sobre todo, reconocer qué tipo de liderazgo ejercen y a cuál responden;

-Trabajar en una mirada flexible, que sepa valorar los distintos estilos de trabajo por sus virtudes, y permita realizar aportes sobre las oportunidades de mejora que fortalezcan el ambiente de trabajo;

-Conocer a la gente, caminar la empresa y escuchar las distintas voces para poder pensar nuestra estrategia de comunicación sabiendo con quién(es) estamos hablando.

Vivimos una época muy prolífica en materia de literatura que trata la cuestión de la multigeneracionalidad en las empresas. Tamara Erickson es una de las referentes contemporáneas más destacadas. Uno de los datos que nos brinda nos explica que nuestra manera de ver el mundo se forma entre los 11 y los 14 años, que es cuando desarrollamos las primeras ideas conceptuales: empezamos a pensar cómo es el mundo, qué es lo importante y en quién debemos confiar. Esta idea proviene de la psicología del desarrollo, que señala que cada generación se forma de acuerdo con los eventos que sucedieron cuando eran más jóvenes.  

Sabemos que en las organizaciones de hoy conviven 4 generaciones: tradicionalistas, baby boomers, generación X y generación Y. Sobre estos últimos se está hablando tanto que, en este artículo, te proponemos comenzar el recorrido al revés partiendo de un acuerdo inicial: todas ellas tienen un por qué, y en todas ellas hay talento.

Viejo es el viento y todavía sopla.

El arte de gestionar el talento multigeneracional es un emprendimiento principalmente comunicacional. Y aquí pretendemos detenernos en dos de las palabras que elegimos para esta frase: arte comunicacional.

El desafío multigeneracional no responde a ninguna receta, sino que se vincula más directamente con la pasión por hacer. Si bien existen determinados parámetros para identificar generaciones, no se trata de fórmulas matemáticas exactas.

Un consejo a tener en cuenta es el de ponerse en el lugar de los tradicionalistas y baby boomers que todavía están activos en nuestra empresa, aquellos que siguen ocupando puestos jerárquicos y ven cómo las nuevas generaciones irrumpen el espacio con nuevos modos de hacer y pensar. Es muy importante valorar toda su experiencia y conocimiento, y ayudarlos a romper la barrera de la resistencia al cambio para que puedan ser, todavía, protagonistas de los nuevos modos de hacer de la compañía, que necesariamente se adapta a los tiempos que corren. Por esto, la comunicación es el arte de unir las partes, las miradas. Las personas.

Para eso, existen estrategias que posibilitan compartir experiencias y sumar aprendizajes mutuos, posicionando al experimentado en un rol protagonista del cambio y al aprendiz, en un espacio que le proporciona herramientas y le permite construir su crecimiento. Una de ellas es el mentoring, donde el experimentado acompaña al joven en un marco de colaboración y confianza que podemos trabajar desde la gestión de la Comunicación Interna. Además, el desarrollo de workshops de sensibilización en comunicación y engagement multigeneracional son cada vez más requeridos y aprovechados por las organizaciones.

Recordá:

No te enojes. A veces el otro no te entiende. Lo explicaste mil veces, pero no lo ve. No es tonto. No es malo. No es indiferente. Es otro.

 

En AB desarrollamos estrategias de CI y cambio cultural desde hace 15 años.

¿Cómo se vive en tu empresa el desafío CI: Multigeneracionalidad?

¡Sigamos conversando!…

La alta penetración de smartphones en el mercado laboral ya no es novedad para nadie. De hecho, los estudios más recientes en materia de conectividad móvil para la Región, indican que alrededor de un 50% de los usuarios corporativos de telefonía celular disponen de terminales inteligentes, y más del 65% los utiliza para mantenerse conectado a internet. Pero más allá de la tecnología, el nuevo escenario social en nos plantea e instala la necesidad de estar conectados siempre, en cualquier lugar y en todo momento. Atrás están quedando los años dorados de las intranets, y lo que empieza a imponerse es el uso de aplicaciones móviles para mantener una comunicación más inmediata, directa y transversal con los colaboradores.

En esta línea, y de acuerdo al último reporte sobre la materia de Harvard Business Review, “The Digital Transformation of Business”, cuatro de cada 10 compañías están entiendo como crítico para su estructura organizacional el paradigma móvil. Y es que el acceso a la información y la colaboración en tiempo real (y desde cualquier lugar en que se encuentre un colaborador), es ya una cuestión de estrategia de negocio que contribuye a la optimización del tiempo, y a la capacidad de alcanzar mejores resultados con menores esfuerzos.

Los datos del estudio son precisos al indicar que la estrategia de comunicación móvil de una compañía mejora en un 64% el acceso a la información, elevando en un 53% el nivel de productividad de los colaboradores, y en un 34% la colaboración  entre equipos. En otras palabras, las aplicaciones móviles de comunicación interna generan un mayor engagement de los empleados con la compañía y entre ellos mismos.

En nuestra experiencia implementando soluciones de comunicación interna en canales móviles, encontramos que los desafíos de cambio cultural en las organizaciones para la adopción temprana de estas iniciativas, pueden gestionarse con éxito en el corto y mediano plazo. Y esto se debe principalmente a que el mapa de colaboradores, está configurado cada vez más por nativos digitales y a que el acceso a nuevas herramientas de comunicación como las redes sociales ya es parte de una práctica que trasciende las generaciones.  En consecuencia, la máxima barrera que debemos cruzar es la que del  sentido sobre el uso de las aplicaciones móviles. El éxito estará puesto en la capacidad organizacional de crear contenidos y espacios de alto valor para sus colaboradores, compartiendo y fomentando el flujo de  información relevante y de interés, haciendo más fácil el trabajo de los empleados.

Hoy, lanzar una aplicación móvil para potenciar la comunicación interna de la compañía no es un lujo. Es una necesidad latente que tarde o temprano deberemos abordar para ganar eficiencia organizacional.

 …

La comunicación interna en las organizaciones se enfrenta a nuevos retos, en especial relacionados con la aparición de dispositivos móviles y herramientas como las redes sociales corporativas. Los colaboradores no están ajenos a estos cambios: las nuevas generaciones se incorporan al mercado laboral, la generación Y comienza a ganar espacios gerenciales, y la mayoría de las personas son usuarios activos de una o varias redes sociales.

Si hoy en día para todos nosotros es habitual lanzar un tuit o publicar un post en Facebook, ¿por qué no utilizar las redes sociales como herramientas de mejora en la comunicación interna de las empresas? La respuesta a esta pregunta se encuentra en ciertos preconceptos que circulan en puestos gerenciales. Por eso analizaremos los 3 mitos que impiden la incorporación de redes sociales al interior de las empresas.

Mito N°1: las redes sociales internas no sirven para nada

Verdad: Una red social corporativa bien diseñada e implementada multiplica exponencialmente el nivel de productividad. Sólo estableciendo una comunicación fluida entres las diferentes áreas de una empresa se logra:

  • Mejorar el acceso a la información por parte de los empleados.
  • Incrementar significativamente la eficiencia en la coordinación de los proyectos.
  • Eliminar la duplicidad de esfuerzos.
  • Acelerar la expansión del know-how generado en la compañía.

Por supuesto que para alcanzar estos resultados hay que planificar, implementar y dar seguimiento al proyecto de forma estratégica y siempre contando con el apoyo de los máximos dirigentes de la empresa.

Mito N°2: la implementación de una red social tiene un alto costo

Verdad: Las redes sociales internas pueden implementarse sin invertir un solo centavo. Sólo se necesita disponer de una buena conexión a internet. Las redes sociales corporativas cuentan con interfaces amigables, similares a las de otras plataformas que tienen millones de usuarios activos en todo el mundo, por lo que no hace falta invertir en capacitación.

Tampoco la instalación es costosa. Algunas plataformas como Yammer de Microsoft, cuentan con una versión gratuita que incluye todas las funciones y que cumple con los requisitos de seguridad necesarios para las compañías de hoy.

Mito N°3: Al tener acceso a una red social corporativa los empleados trabajan menos

Verdad: Tras la puesta en marcha de una plataforma que potencia la comunicación interna se alcanzan los objetivos más rápido y de forma más eficiente. Las redes sociales internas:

  • Permiten una comunicación en tiempo real, fluida y espontánea.
  • Fomentan la colaboración y la participación entre los empleados.
  • Colaboran con la gestión del conocimiento.
  • Ayudan a cohesionar los equipos de trabajo, en especial si están en lugares geográficamente distantes.

Probablemente, el mayor obstáculo para la puesta en marcha de una red social corporativa no tenga que ver con ninguna de estas cuestiones, sino con el temor al cambio. Entonces ¿por qué no implementar ordenadamente un canal de comunicación que tus colaboradores ya utilizan en su cotidianidad?

Si te gustó esta nota podés compartirla en tus redes sociales. Y en los comentarios podés contarnos qué pensás sobre las redes sociales corporativas ¿Creés que pueden ayudarte a alcanzar los objetivos de negocio de tu empresa?…

Más que una tendencia en comunicación interna, las herramientas sociales corporativas son hoy una realidad en América Latina.  Con Yammer a la cabeza y Social Cast siguiéndola de cerca (próximamente también estará facebook@work), las organizaciones están depositando en ellas grandes esperanzas al tiempo que luchan con la frustración de los bajos niveles de uso que registran las plataformas. En consecuencia, en este post vamos a compartir algunas iniciativas que pueden ayudarnos a superar la inevitable conclusión de que “nadie usa la plataforma social de la compañía”.

Ustedes dirán, aunque creo que nos es importante pararnos hoy sobre el “qué” implica la adopción interna de una herramienta  social. Como todos sabemos, el trasfondo conlleva un cambio cultural profundo sobre el modo y los medios en que nos comunicamos internamente en la organización. Entonces, vamos a detenernos en el “cómo” para ver algunas iniciativas útiles que pueden hacer que nuestra red social interna comience a dar los primeros pasos.

Trabajá en lo social: algunos más y otros menos, pero todos estamos familiarizados con el uso de las redes sociales como un espacio para saber (a veces demasiado) “qué es de la vida de…”. Y es que por alguna extraña razón, a las personas nos gusta mostrarnos públicamente, y nos gusta aún más ver lo que otros muestran. Sin embargo, en el marco organizacional, mostrarse no siempre está  bien visto. Y aquí es donde entra lo social como herramienta para la desinhibición. Publicar fotos de los equipos del mes, organizar concursos de fotos en vacaciones, tiempo libre, valores o cualquier otra iniciativa, contribuye a generar un alto tráfico de colaboradores por la red interna y fomenta la participación activa de la gente en la plataforma. En otras palabras, cuando estamos empezando a instalar el uso de nuestra herramienta, lo social prima por sobre lo corporativo.

Hacete fan del hashtagging: ok, no sé si existe este gerundio, pero el caso es que utilizar hashtags (dícese del símbolo # que precede a una palabra clave) nos permite incentivar conversaciones bajo un tópico concreto y tener organizada la información bajo etiquetas. La clave está en tener previamente definidas una serie de hashtags uniformes que fomenten la participación de nuestros colaboradores en categorías previamente definidas. Algunos de los más frecuentes son #comunicacióninterna, #beneficios, #innovación, y #concurso. Por supuesto, con el tiempo serán los propios colaboradores quienes nombren las conversaciones, pero para arrancar es necesario tener una lista mínima de hashtags definidos con su nombre y la descripción de la información que se puede presentar bajo el mismo.

Armá tu red interna de community managers: básico. No es posible alimentar una red social si sólo depende de una persona o un área de la organización. La mejor alternativa es convocar a un representante de cada área e involucrarlo activamente en el proyecto. Para esto es muy recomendable tener lista una agenda de actualizaciones de estado, frecuencia de publicación, y hashtags posibles que los ayude a optimizar el tiempo de uso de la plataforma, porque como sabemos, ser el community manager del área es una tarea más que se suma a las propias del rol. Para garantizar el éxito de esta red, es importante que la gente que asuma la responsabilidad lo haga por voluntad propia y no como una tarea impuesta.

Abrí espacios de diálogo con líderes y expertos: esta es una de las claves del éxito de nuestro proyecto social. El involucramiento de los líderes y los expertos de la organización es central para que nuestros colaboradores se sientan tentados a participar del espacio. Incorporar espacios de preguntas y respuestas, micro-charlas con expertos de la organización o cualquier otra iniciativa, ayuda a que los colaboradores le den relevancia al canal.  Y son los líderes organizacionales quienes tienen que comenzar con el ejemplo, poniendo la herramienta al servicio del negocio. Dicho de otro modo, estos espacios buscan equilibrar la balanza entre lo social y lo corporativo, al tiempo que contribuyen a institucionalizar el espacio como herramienta de comunicación del negocio.

Hacelo móvil: que los dispositivos móviles se han convertido en una extensión de nuestro cuerpo no es novedad. De hecho, la tendencia es a consumir cada vez mayor cantidad de información mediante ellos. ¿Cuándo fue la última vez que visitaste una red social desde tu Smartphone o Tablet? Aja, si no pasaron más de 20 minutos, podés estar tranquilo que perteneces al clan de los mortales. Aprovechar las extensiones móviles de las plataformas sociales internas es la mejor manera de ayudar a la adopción de las mismas. Incluso, lo más probables es que la mayoría de tus colaboradores con smartphones accedan a ella desde sus propios dispositivos, y no desde su pc/laptop corporativa. En un día ordinario de trabajo, la mayoría de las personas están concentradas la mayor parte del tiempo en reuniones o llevando adelante sus proyectos. En cuanto disponen de un minuto, lo primero que hacen es ver su celular y chequear sus perfiles personales. Es aquí donde tu red social interna tiene una oportunidad de obtener tráfico. Puede ser en el almuerzo, en la ida o vuelta al trabajo, o en un momento de inspiración divina. Lo importante es que si la plataforma es móvil, siempre habrá un espacio de tiempo en que tus colaboradores entren para ver qué pasa, e incluso, puede que participen de la construcción de contenidos.

Por supuesto, la idea de fondo de las redes sociales internas es que contribuyan a generar una comunicación más fluida  entre los colaboradores, fomenten la innovación, el surgimiento de ideas, y el intercambio eficiente de información a través de toda la organización. Y sin duda, alcanzar este objetivo nos permitirá maximizar la relación costo/beneficio de la herramienta. Aunque esta es una batalla que no podremos ganar en el corto plazo.

Y ustedes ¿qué experiencia tienen con el uso de redes sociales internas?¿Qué estrategias están implementando para elevar el nivel de uso e internalización de ellas?…

La semana pasada brindamos el primer Workshop de CI a los Referentes de Comunicación Interna del Banco Ciudad, y en esta nota te contamos cómo llenamos de entusiasmo a los colaboradores sobre su nuevo rol, utilizando el juego como estrategia.

Porque comunicar no es tan NATURAL como parece, les propusimos a los presentes que detectaran las características más importantes que debe tener un referente de comunicación interna para transformarse en un Súper Referente.

El trabajo en equipo posibilitó no sólo el intercambio de ideas, sino también de risas y apoyo mutuo, generando un espacio de integración para los colaboradores de distintas áreas.

“Ultra feedback activado” y “Si tiene un problema de comunicación, el Súper Referente tiene la solución” fueron algunas de las frases elegidas para identificar a estos Súper Héroes de CI, y los atributos principales de su labor:

  • actitud positiva, acompañada de escucha activa y trabajo en equipo.
  • la misión de ser nexo entre sus compañeros y los niveles jerárquicos de la institución.
  • comprender la importancia de formar parte de un plan mayor, y que sus acciones son fundamentales para mejorar la institución.

 

El juego, y sus infinitas posibilidades de creación, es una herramienta eficaz para desarrollar y fortalecer la integración de los equipos de trabajo. Posibilita y sugiere un debate en un tono distendido, insumo fundamental a partir del cual se generan ideas y se puede medir el clima interno.

Los adultos que juegan pueden seguir creciendo…

De acuerdo con  el doctor Stuart Brown, director del Instituto Nacional del Juego en EEUU,  algo que “tienen en común los ganadores de premios Nobel, empresarios innovadores, artistas e intérpretes, y los mamíferos más exitosos en adaptarse al entorno” es que juegan con entusiasmo durante toda su vida[1].

Promover este tipo de actividades podría resultar un aporte innovador para la organización y para sus miembros. La actividad lúdica nos vuelve más jóvenes, proporcionando descanso, alivio y distención, permitiéndonos tomar distancia de nuestras preocupaciones, lo cual nos deja la mente más fresca y abierta para pensar nuevas y mejores ideas.

Abrí las puertas de tu empresa a la vitalidad, el optimismo, la innovación, la empatía, el aprendizaje, la cooperación y el sentido de pertenencia, estos son los beneficios que trae aparejados una buena dinámica de juego.

 

Si te gustó la nota podés compartirla en tus redes sociales y si te interesó el tema, seguimos conversando en este artículo

finall finallll

 

 

 

[1] Nota: “El juego, tan importante en la niñez como en la vida adulta” http://www.ecolife.co/index.php/ecobienestar/167-el-juego-tan-importante-en-la-ninez-como-en-la-vida-adulta

La cartelera es el medio de comunicación interna más común y utilizada en cualquier compañía. Es un canal efectivo y de gran llegada, siempre y cuando esté ubicada en un lugar estratégico: concurrido por los empleados y de fácil acceso visual. La forma de utilizarla correctamente es realizar una actualización periódica de la información publicada en la cartelera; si esta herramienta no renueva constantemente la información que brinda, se vuelve un canal obsoleto y pierde su eficacia.

Ahora bien, una vez terminado ese primer párrafo introductorio casi de manual de secundaria, pongámonos por un minuto en abogados del diablo y analicemos: ¿La cartelera es realmente la herramienta de comunicación más eficaz para los empleados de mí empresa? ¿No será este un canal ya obsoleto en el siglo XXI y el auge del entorno digital?

En la actualidad la venta de diarios ha caído marcadamente, la gente prefiere leer las noticias en internet. La información es más dinámica, los medios audiovisuales adquirieron una relevancia enorme y todo indica que este es el camino que seguiremos recorriendo como sociedad. Esta tendencia hacia lo digital y lo audiovisual también llegó obviamente hace rato a la comunicación interna y hoy en día muchas empresas han reemplazado las carteleras por monitores: las noticias para los empleados ahora se muestran en pantallas, en animaciones con texto, imágenes e inclusive música. Nos olvidamos de imprimir en papel (¡punto a favor en sustentabilidad!) y podemos ofrecer un canal de comunicación más llamativo y a tono con los tiempos que corren.

Si bien esta opción parece ser más atractiva y aggiornada, también tiene sus contras. En primera instancia esta herramienta parece más costosa y compleja que la tradicional cartelera. Es una inversión que una empresa tiene que realizar con conciencia y entender que probablemente rinda sus frutos en un mediano o largo plazo. A su vez, no está de más decir que no sólo se necesita de la tecnología (computadoras, monitores, etc.) para desarrollarla sino también del personal idóneo para manejarlo y actualizarlo.

Entonces, ¿cartelera o pantallas? Es seguro que no hay una respuesta válida para todos los casos. Cada empresa es un mundo, y un canal de comunicación eficiente para una compañía puede tranquilamente no serlo para otra. Quizás para una compañía tradicionalista, con trabajadores de mayor edad acostumbrados toda su vida a tomarse un café en el pasillo en sus 5 minutos de descanso y voltear su cabeza para leer la cartelera cada día o cada semana, un monitor no sea un cambio necesario ni una herramienta de mayor impacto.

Simplemente, es bueno saber que cada día tenemos más elementos a nuestra disposición para implementar y mejorar los canales de comunicación y de intercambio con nuestros empleados. Lo importante siempre es tratar de hacer un análisis y una investigación sobre las costumbres, actitudes e intereses de la gente para poder decidir cuál herramienta es la que se adecúa más a las necesidades de mi empresa.

 …

A ¿Quién vino primero, el huevo o la gallina? Y ¿Por que «separado» se escribe todo junto y «todo junto» se escribe separado? Muchos le suman la pregunta ¿qué es la comunicación interna? Pero a esta incógnita de las organizaciones le sigue ¿para qué sirve?

Si bien las primeras dos quedarán en el tintero, mucho se ha dicho a cerca de las últimas incógnitas planteadas; y es que cuando hablar de comunicación hacia el interior de las organizaciones se trata, existen teorías que van desde divinizar a la CI hasta el decir que “no sirve para nada”.

Sin embargo es seguro que aquellos adeptos a la última aseveración, cambiarían de opinión si vieran lo transformador que es este elemento, una vez que abraza a una organización y actúa estratégicamente en ella.

Para el experto Francisco Fernández Beltrán la comunicación tiene una función determinante, ya que es el principal vehículo de transmisión de la cultura; casi el único modo en que se comparte entre los miembros de la organización; e incluso una de sus principales vías de generación.

Y es que como explican los especialistas Alejandra Brandolini y Martín González Frígoli las organizaciones comunican en todo momento, desde cuando emiten un mensaje hasta cuando callan. Por eso es importante no dejar librada al azar la comunicación de una compañía; ya que también un vacío de comunicación puede ser completado, tendiendo a la generación de rumores.

La evidencia del aporte de la CI, no sólo puede ser encontrado en los estudios de los teóricos y especialistas sino en numerosos análisis realizados en el mundo.

Un ejemplo se dio en 2013, cuando la organización The Employee Engagement Task Force evidenció la conexión entre el comprometer al empleado y los resultados de la organización en empresas del Reino Unido. Este trabajo dividió en cuatro cuartos a las organizaciones en función mayor o menor puntaje de compromiso de sus empleados. Son importantes los alcances conseguidos ya que hablan de los beneficios económicos de la CI, es decir deja ver que más allá de poder ser considerada una disciplina blanda, bien aplicada puede mejorar/incrementar los resultados de una empresa. En efecto, el estudio arrojó que aquellas compañías con puntajes de compromiso que estaban en el 25% superior a las demás obtenían:

  • El doble de la ganancia neta anual que las que no estaban en ese nivel.
  • 2,5 veces mayor crecimiento de ingresos que aquellas en el último cuarto.
  • Un 12% más alto en cuanto a satisfacción del cliente que aquellas en los otros cuartos.
  • Un 18% mayor productividad que las demás.
  • Un ratio de rotación de personal del 40% menor al de las empresas con niveles de compromiso bajos.

La evidencia de la importancia de la CI, también puede verse en estudios realizados en Argentina, donde por ejemplo la Asociación Argentina de Comunicación Interna en 2011 encuestó a 126 gerentes y jefes de área de 96 empresas acerca de las expectativas de mercado en CI donde el 56% de los encuestados eligió la opción de “mejorar la comunicación interna entre las áreas”.

En otro estudio realizado ese mismo año al mismo público, sobre el impacto de la comunicación informal: el 92% afirmó que el nivel de rumor es “medio”, “alto” y “muy alto” y el 76% que estos rumores “suelen versar sobre temas negativos o dañinos”. Los encuestados además manifestaron que las causas principales que dan origen a los rumores están dadas por: “falta de información”, “no comunicación”, y “falta de claridad”. Estos datos son relevantes porque impactan en la organización, como indica el estudio; el 80% sostuvo que el rumor influye “”mucho” y “bastante”, y provocan efectos negativos como “daño en el clima laboral”, “pérdida de confianza”, “general malas relaciones laborales” y “lastima la imagen y reputación de la empresa”. Lo preocupante es que el 50% de los encuestados manifestó que la estrategia que adopta la gerencia para combatirlo es “minimizar” el hecho.

Ya sabemos qué es la CI, pero para responder aún mejor a para qué sirve, hay que enfatizar el impacto que tiene sobre los resultados de la empresa en su conjunto; en palabras de Sheila Parry directora del Instituto de Comunicación Interna del Reino Unido “el objetivo final de todo este esfuerzo es: empleados que quieren quedarse, que actúan como defensores y ponen su esfuerzo voluntariamente. Este es un poderoso resultado en términos de crear grandes condiciones para un éxito sostenido, y está siendo logrado por las organizaciones con los mejores rendimientos”.

 

 

 

Fuentes:

  • Asociación Argentina de Comunicación Interna [en línea]. El impacto de la comunicación informal y los rumores en las empresas argentina. Jul. 2011- . [consulta 05 abr. 2015]. <http://www.aadeci.com.ar>.
  • Asociación Argentina de Comunicación Interna [en línea]. Las áreas de comunicación interna de las empresas, ¿miden su gestión?. 2012- . [consulta 05 abr. 2015]. <http://www.aadeci.com.ar>.
  • BRANDOLINI, Alejandra y GONZÁLEZ FRÍGOLI, Martín. Comunicación interna. 1ª ed. Buenos Aires: Ed. La crujía, 2009. 128p.
  • FERNÁNDEZ BELTRÁN, Francisco. La gestión de la comunicación interna. Valencia: Universidad de Jaume (Tesis doctoral), 2007. 785 p. [consulta 02 abr. 2015] <http://www.fernandezbeltran.es/>.
  • Marketing magazine [en línea]. Londres: Employees come first, customers second, 2012. [consulta 04 abr. 2015]. <http://www.marketingmagazine.co.uk>.
  • PARRY, Sheila. The lines of communication. Training Journal [en línea]. 2013, junio, p. 44-48. [consulta 03 abr. 2015]. <https://www.trainingjournal.com/articles/feature/lines-communication>.

La evolución de las tecnologías y el desarrollo del entorno digital, entre otros factores, ha incrementado el número de conexiones entre los diferentes grupos de interés que conforman la reputación de nuestras empresas e instituciones.

Cada vez más , los usuarios interactúan con las empresas exigiendo contenido personalizado y cierto grado de utilidad en lo que el proveedor tiene para ofrecer en cuanto a contenido. Un desarrollo visual atractivo y una presencia online continua e útil, parecen ser premisas ineludibles para los tiempos que corren.

El mundo cambia, evoluciona y las empresas deben  transformarse y adaptar sus estructuras y funcionamiento a esta nueva realidad. La internacionalización de sus productos y servicios, y el conocimiento de la realidad multicultural y de un entorno cada vez mas orientado a lo digital implican urgentes cambios organizativos.

En este sentido, y teniendo en cuenta que en 2015 el contenido web leído desde dispositivos móviles asciende al 80%, las empresas deberán prestar especial atención a su gestión y posicionamiento en redes sociales, al desarrollo de sus sitios web y a la experiencia de usuario. Todos factores claves para el éxito de una estrategia a la largo plazo.

Estos nuevos escenarios no sólo imponen repensar la estrategia de comunicación, si no también la incorporación de ciertas prácticas profesionales como el comunnity management, el responsive design y las estrategias de marketing online.

Lo realidad digital parece haber llegado para quedarse, y debe ser una parte constitutiva del plan de acción comunicacional para garantizar su perdurabilidad y éxito….

En la nota “Practicá la comunicación segura” encendimos la mecha sobre la importancia del brief. ¿Te quedaste con ganas de conocer las maravillas que puede lograr ese simple documento? Bueno, nos parece que ya es momento de develar el misterio y contarte sus beneficios y cómo hacer para que un brief sea exitoso.

Cuando tenemos una campaña en puerta lo primero que tenemos que hacer  es preparar el brief. Pero antes de sentarnos a escribir es importante  que conozcas algunas de sus reglas básicas:

  • Es un ping-pong. Se redactan preguntas para responder junto al cliente
  • Tiene que ser breve. No hace falta escribir una enciclopedia
  • Es organizador. Su función principal es ordenar las ideas
  • Es una inyección de creatividad. La información que nos da, nos inspira
  • No lo tomemos como un ancla. No hay que atarse al brief 100%
  • Funciona como termómetro. Después de un tiempo nos ayuda a evaluar la idea original

Y para darte un último empujón y te animes, te dejamos las preguntas que un buen brief tiene que tener:

  1. ¿Qué queremos comunicar?
  2. ¿A quiénes impactamos?
  3. ¿Cuál es el contexto?
  4. Tono: ¿cómo queremos comunicarlo? ¿Cómo queremos que se sientan los destinatarios? ¿Qué actitud queremos reforzar? ¿Qué actitud queremos cambiar?
  5. ¿Qué esperamos que hagan luego de la comunicación?
  6. ¿Cuál es rol de la comunicación en esta campaña?
  7. ¿Por qué canales vamos a comunicar?
  8. ¿En qué plazos o tiempos?
  9. ¿Con qué presupuesto contamos?

El brief clarifica, focaliza e inspira. Nos proporciona el marco creativo y los acuerdos alcanzados para movernos con soltura (claro está que dentro de los límites establecidos por el brief) y pensar nuestra campaña de comunicación.  Es nuestro escudo para que la frase tan temida y dolorosa “no es lo que tenía en mente” no llegue a nuestros oídos.  Insisto, tomate un tiempo y ponelo en práctica. No te vas a arrepentir.

Si te gustó, compartila.

¡Gracias!…