fbpx

Posts Tagged
‘Plan de comunicación interna’

Home / Plan de comunicación interna

El éxito en las empresas se encuentra estrechamente ligado a la cultura, al clima laboral y a la motivación de las personas. En ese sentido, la inversión y la planificación estratégica de la Comunicación Interna resultan vitales para el buen funcionamiento y la productividad de las organizaciones.

En el pasado artículo abordamos su funcionalidad, los desafíos, las oportunidades y los beneficios que tiene su gestión -leela desde aquí, hoy te contamos siete claves que te servirán para mejorarla y alcanzar los objetivos de la empresa.

 

1- Establecer objetivos claros, alcanzables y medibles

Toda planificación estratégica debe tener uno o más objetivos. A veces, transmitir e implicar al equipo hacia el logro de los mismos no resulta una tarea sencilla. Si esas personas no los entienden o no los comparten, el éxito puede estar comprometido. Por el contrario, si su confección es clara, la comunicación efectiva y se logra motivar al staff, la meta se torna más alcanzable.

Para establecer los objetivos de una estrategia de comunicación interna es útil pensarlos desde la metodología SMART (por sus siglas en inglés). Está técnica establece que los mismos deben cumplir con la condición de específicos, medibles, alcanzables, relevantes y temporales. Esto allanará el camino.

comunicación interna

2- Onboarding y Kit de Bienvenida / Corporativo

Ingresar a una nueva organización es un momento muy especial para una persona y condiciona su posterior implicancia hacia la misma.

En ese sentido, todas las acciones que una empresa pueda realizar para facilitar el ingreso, la integración y adaptación a sus nuevos roles, serán de vital importancia.

Un kit de bienvenida con merchandising y documentos que simplifiquen el conocimiento del quehacer cultural, procesos y personas, en suma a un onboarding planificado garantizan una primera impresión positiva del talento contratado.

3- Escuchar a las personas

Se escucha mucho en las empresas decir que son “people-first” (foco en las personas), pero pocas veces hay ecualización con el hacer.

Escuchar es un acto de introspección y permite detectar aspectos para mejorar la vida de las personas en las organizaciones. Métodos para hacerlo hay diversos, pero recomendamos incluir uno especialmente: “social listening” (escucha en Redes Sociales), fundamentalmente en LinkedIn, plataforma hegemónica en el mundo del trabajo.

Posterior a la escucha, el análisis y comprensión de los datos, es necesario desarrollar y ejecutar un plan que dé respuesta a los conflictos que el público interno planteó.

4- Engagement entre el Staff y la Dirección

Los trabajadores actuales buscan organizaciones horizontales, liderazgos cercanos y una comunicación bidireccional.

El posicionamiento interno de los directivos debe trabajarse de forma estratégica. A través de acciones y espacios concretos en los que se connote ese liderazgo positivo y humano, que repercuta en compromiso interno hacia los objetivos de negocio y sentido de pertenencia por parte de las personas que forman parte de la organización.

5- Pensar nuevos canales de comunicación

Los límites entre la comunicación interna y externa son difusos en la actualidad. Además, no todas las personas son iguales, mismo caso que las empresas. En este sentido, es importante pensar cuál será el pool de canales que utilizará la compañía para conectar con el staff.

Plataformas como Slack, Teams, Yammer, Workplace, Humand, entre otras, ; blogs corporativos (blogger); orientar los esfuerzos de Marca Empleadora en la página de empresa en LinkedIn; abrir un canal en Twitch; realizar eventos “PhyGital” (experiencia física y digital); y utilizar plataformas como DSMN8, Sociabble o Fluvip para tu programa de Brand Advocacy, entre otras.

6- Reuniones ocasionales de pulso y feedback

Ante un entorno tan cambiante y una altísima competitividad en el mercado del talento, las reuniones -tanto departamentales como organizacionales, son un must para recopilar insights y hacer de termómetro interno.

Escuchar distintas visiones, consultar por ideas de mejora y proponer dinámicas para cocrear soluciones innovadoras es tan enriquecedor como necesario para hacer comunicación interna en los tiempos actuales.

7- Actividades fuera del entorno laboral

No todo es trabajo. Los equipos y el sentido de pertenencia también se forjan en los after-office, comidas y las actividades lúdicas que la organización impulsa para hacer feliz a las personas y que puedan sentirse incluidas en el grupo.

En ambientes más distendidos y fuera del horario laboral, las personas se dan la oportunidad de conocer en profundidad a sus compañeros y potenciar la unión. Otro must para incorporar al checklist de tu estrategia de marca empleadora.

 

 

Esperamos que el artículo te haya servido, si te interesa conocer más podes continuar leyendo «Comunicación interna: Beneficios, desafíos y mejores prácticas».
Si querés conversar sobre oportunidades para trabajar en tu compañía, no dudes en contactarnos.

 …

Estamos casi por terminar el 2022 y el mundo del trabajo ha cambiado de forma vertiginosa. El home office y la modalidad híbrida son un boom, la flexibilidad una necesidad en auge y la diversidad e inclusión una urgencia a atender. Ante este contexto, la comunicación interna toma cada vez mayor relevancia.

Muchas compañías cuentan con equipos profesionales abocados estratégicamente a la disciplina pero existen grandes problemáticas a atender.»El mayor problema de la comunicación es la ilusión de que se ha producido» (George Bernard Shaw, premio nobel irlandés).

En esta nueva edición del Newsletter, vamos a abordar la comunicación interna de forma integral, sus desafíos, beneficios y pasos para llevarla adelante de forma estratégica. 

¿Qué es la comunicación interna?

La comunicación interna es mucho más que una mera interacción casual entre los empleados. Se trata de vehiculizar conversaciones efectivas y enriquecedoras entre todas las personas que integran una organización para permitir el flujo de información entre los equipos y de esa forma allanar el camino para la consecución de los objetivos macro de la misma. 

Una característica que determina una buena comunicación con los empleados es que no se de únicamente de forma descendente (o en cascada), sino también ascendente. Un estudio realizado por el Journal of Communication Management demostró que la comunicación debía ser bidireccional para permitir los buenos comportamientos de comunicación de los empleados. El estudio indica que la información simétrica requería dos cosas:

  • Información completa y justa a los empleados.
  • Prácticas de comunicación interna que escuchen a los empleados e inviten a su participación.

 

El objetivo de la comunicación interna es informar, influir y comprometer. El propósito es construir la confianza en el lugar de trabajo, mejorar el intercambio de conocimientos, empoderar a los empleados y crear una sinergia que consiga que todos estén de acuerdo con los objetivos generales de la empresa.

 

Beneficios de la Comunicación Interna

  • Materializar una comunicación bidireccional contribuye a generar un clima de confianza y a mantener las buenas relaciones entre los colaboradores y los directivos de la organización.
  • Permite que las personas estén al tanto de los objetivos, acciones y resultados, y lo que se espera de ellas para contribuir a su cumplimiento y éxito.
  • Mejora la productividad de la organización al facilitarse el intercambio de información vital, sin resistencias entre áreas.
  • Por medio de una buena comunicación, es posible transmitir la identidad corporativa a los colaboradores. 
  • Permite motivar y unir a los colaboradores, a través de los contenidos y campañas de valor que los tiene como target, que influyen positivamente en sus niveles de productividad.
  • Facilita la adaptación a cambios dentro de la organización por consecuencia de crisis institucionales, externas y/o internas.
  • Mejora la imagen corporativa, dado que los empleados son el primer público en contacto con la marca.

Los cinco grandes desafíos de la Comunicación Interna

1- Baja participación

El 68% de los profesionales de la Comunicación Interna asegura luchar contra niveles bajos de respuesta. Esto puede haberse potenciado en los últimos dos años por la limitada cantidad de interacciones cara a cara entre empleados y directivos.

También es difícil que los empleados se sientan psicológicamente seguros a expresar su opinión, cuando trabajan desde casa. Según Gallup, sólo 3 de cada 10 personas sienten que sus opiniones son valoradas en el trabajo.

En este sentido, la Comunicación Interna debe esforzarse por fomentar una cultura de opinión transparente, que fomente las opiniones y los comentarios sinceros de los empleados.

Para ello, existen herramientas valiosas como las encuestas de pulso, las escalas de valoración, el eNPS (Employee Net Promoter Score) y los comentarios anónimos, que pueden aportar claridad al estado en el que se encuentran las organizaciones.

2-  Seguimiento y Medición

En el 2020 se trataba de la mayor dificultad de los profesionales en comunicaciones internas (CCII). El 72% coincidía en ello, cifra que decreció al 56%.

No obstante, un 84% está de acuerdo o muy de acuerdo en que medir la Comunicación Interna es una tarea difícil. Si bien hay retos de mayor prioridad en la actualidad, la medición sigue siendo un obstáculo crucial a afrontar y superar.

3-  Implicar y comprometer a los trabajadores remoto

En cifras de Buffer, el 20% de las personas que trabajan desde sus casas considera que la comunicación interna existente es una barrera. La comunicación ha sido el pilar fundamental para fomentar la cultura a distancia, lo que hace que el compromiso e implicancia de esas personas sea un obstáculo a atender, según la mitad de los profesionales encuestados.

El desafío está en crear una estrategia que permita el recruiting y onboarding virtual, vehiculice la colaboración, ofrezca reconocimientos y permita medir la opinión y feedback de esos colaboradores. 

4- Comunicación inter-departamental

El 41% de los profesionales considera que la comunicación inter-departamental es su mayor desafío. Con los equipos dispersos y sin poder interactuar a diario, la colaboración en el entorno del trabajo debe ser un esfuerzo más dedicado que antes.

Se debe innovar constantemente, experimentar con nuevas herramientas y tácticas, y ser creativos para reforzar esa comunicación entre áreas. 

5- Presupuesto y adhesión del Liderazgo

El 52% de las personas encuestadas afirma que le resulta difícil mostrar el impacto de las comunicaciones internas. Además, la pandemia trajo consigo disminución en los costos y desde la perspectiva del Board es arriesgado generar gastos cuando no existe una estrategia clara (y medible) que sustente un Retorno de la Inversión (ROI) claro. 

Sin herramientas (y conocimientos) de medición y KPIs (indicadores de éxito) adecuadas para demostrar el éxito de la estrategia y sus campañas, los comunicadores internos tendrán grandes dificultades para conseguir el presupuesto y los recursos que precisan para ser exitosos en su labor.

 

Cómo miden el impacto de sus esfuerzos los profesionales de la Comunicación Interna

En el reporte elaborado por ContactMonkey, hallaron cuáles son los métodos de medición y los KPIs más populares entre los profesionales de la Comunicación Interna. Los detallamos en el siguiente cuadro:


¿Qué miden los profesionales de Comunicación interna?

comunicación interna

  • 65% Nivel de Engagement del público interno
  • 53% Feedback de las personas
  • 43% Nivel de Satisfacción
  • 32% Tasa de Apertura y Clics
  • 18% Tasa de Retención

 

KPIs más populares entre los ejecutivos de Comunicación interna:

Comunicación interna

  • 60% Feedback de las personas
  • 45% Scoring de Engagement interno
  • 36% Tasa de Apertura y Clic
  • 26% Encuestas
  • 20% Usabilidad de plataformas (Slack, Teams, Workplace, por ejemplo)
  • 18% eNPS

 

Pasos para crear una Estrategia de Comunicación Interna

Una buena comunicación con los empleados no surge de forma espontánea. Para mitigar los retos y afrontar los desafíos a los que se enfrenta la gestión es necesario desarrollar una estrategia. A continuación te compartimos una guía tentativa para llevarla adelante:

Paso 1: Realizar un diagnóstico de situación, dónde está parada la organización. Aquí es fundamental contar con información propia y de benchmarking. Encuestas de clima, satisfacción de los empleados, eNPS, estudios externos, etc.

También es una buena práctica ejecutar un análisis FODA, puesto que la realidad de una organización es única. 

Paso 2: Determinar los objetivos que se quieren alcanzar. Luego de la etapa de investigación interna y autoconocimiento, es conveniente establecer cuáles son los objetivos generales y específicos que la gestión de comunicación interna se propone alcanzar. En esta fase es bueno preguntarse:

¿Cómo performa la solución actual? ¿Qué funciona bien y qué no?

¿Cómo nos gustaría que fueran sus comunicaciones internas?

¿Cuáles nos proponemos cambiar? ¿En qué tiempos?

¿Qué métricas clave se pueden atar a esos objetivos y cómo se medirán?

 

Paso 3: Identificar los requisitos. Una vez que se tiene una idea clara de lo que se quiere conseguir, es el momento de analizar las necesidades.

  • Engagement interno
  • Inclusión, incluso para los trabajadores remotos 
  • Accesibilidad a través de dispositivos
  • Canales de interacción
  • Cultura y Vida en la Empresa
  • Segmentación de los públicos internos

 

Paso 4: Crear la estrategia. Para alcanzar los objetivos propuestos por el área es necesario desarrollar una estrategia. 

La mencionada deberá definir

  • Tácticas
  • Canales
  • Contenidos
  • Direccionalidad
  • Segmentación
  • Presupuesto
  • Dinámicas
  • Reconocimiento
  • Gestiòn de Crisis

Paso 5: Establecer las herramientas y canales de comunicación interna

Se trata de una fase clave ya que será el equipo de Comunicación Interna y RRHH, con la recomendación en algún caso del área de Tecnología, la que defina los canales de comunicación entre equipos, gestión de proyectos, base de documentos y plataforma de novedades e interacción. 

La elección de plataformas no es una decisión sencilla ni menor. Debe tomarse con seriedad y con un análisis previo que contemple la escalabilidad en el tiempo, la integración con otras tecnologías y la usabilidad de las personas.

Paso 6: Ejecución. Las etapas de análisis quedaron atrás y es tiempo de implementar lo planificado. Herramientas, canales, acciones e interacción. 

Paso 7: Evaluación. Se trata de una fase tan necesaria como desafiante para los profesionales de la comunicación interna. Es fundamental haber establecido métricas que permitan entender el éxito o el fracaso de las decisiones tomadas, para potenciar o desalentar más tarde al iterar. 

Afortunadamente las plataformas tecnológicas actuales cuentan en su mayoría con la medición automatizada de distintas variables, por lo que el desafío estará en capacitarse para poder interpretarlas y poder tomar decisiones inteligentes basadas en datos. 

Conclusión

El éxito de la comunicación interna está atado a la comprensión de la realidad que viven los empleados, a la estrategia que se elabore para alcanzar los objetivos y al nivel de medición que se tenga para trabajar en la mejora continua. 

No se trata tanto de canales, sino de engagement; ni de publicaciones o novedades compartidas sino agregar valor y acercar al liderazgo a las personas que conforman la organización. 

Si sentís que en tu empresa tienen necesidades de trabajar la comunicación interna de una forma estratégica, escribinos y coordinamos un encuentro para conocer tu situación, sin compromisos. 

Esperamos que el artículo te haya servido, si te interesa conocer más podes continuar leyendo «¿Cómo hacer un buen diagnóstico de comunicación?».
Si querés conversar sobre oportunidades para trabajar en tu compañía, no dudes en contactarnos.

 …

La gestión de la comunicación interna en la actualidad se reconoce como un valor clave para todas las compañías. Cada vez son más las organizaciones que buscan proteger su cultura organizacional, fortalecer el clima laboral y potenciar los vínculos entre los colaboradores. Es por esto que hoy, la figura del comunicador interno es vital para trabajar estas cuestiones y alcanzar el éxito corporativo.  

En esta línea, gestionar procesos de comunicación interna en las organizaciones conlleva el desafío de comprender la complejidad. Reconocer la diversidad de actores y escenarios en los que se juega y se construyen esos procesos.

Aquí les compartimos 5 competencias claves para obtener buenos resultados:

  1. Visión estratégica. Presume el desafío de no actuar de manera reactiva e improvisada. Sino de poder construir una estrategia de comunicación. Esta estrategia será una guía para el desarrollo de la gestión y será necesario que parta de un diagnóstico, que responda a problemáticas comunicacionales detectadas y que a lo largo de su implementación pueda ser sometida a procesos de evaluación.
  2. Capacidad de escucha. No sólo en lo que se refiere a la escucha activa y el diálogo. Saber escuchar también es tener la capacidad de visibilizar oportunidades en la gestión de la comunicación interna.   
  3. Comunicación cross company. Nos referimos a pensar a la comunicación de manera integral. Hacerlo supone el desafío de gestionarla de una manera en la que cada práctica se acerque a sus objetivos comunicacionales. Es decir, reconocer que tanto lo externo como lo interno debe ser coherente y responder a los objetivos generales y la cultura organizacional.
  4. Facilitar conversaciones. Implica garantizar que los canales de comunicación sean fluidos, transparentes y alineados a las necesidades de la compañía. Características como mediación, negociación y gestión de conflictos resultan claves para el desarrollo adecuado de la CI.
  5. Adecuación al contexto multigeneracional. Es necesario poder comprender las aspiraciones, percepciones y expectativas de las distintas generaciones de colaboradores que conviven en la actualidad. Por tanto, resulta esencial garantizar la inclusión de todos los colaboradores teniendo en cuenta sus características para generar mensajes acordes a cada uno de ellos.    

Estas 5 competencias resultan indispensables para los encargados de gestionar la CI. Sin embargo, no son las únicas pero sí sumamente necesarias a la hora de entender el papel estratégico que tiene la comunicación interna hoy en día en las organizaciones.

Seguí aprendiendo

¿Por qué deberías medir hoy tu gestión de comunicación interna? En todo proceso de gestión existe una instancia de evaluación que es la que nos ayuda a reconocer lo que estamos haciendo bien y lo que no. Diagnosticar nos permite identificar las fortalezas y los espacios de mejora de nuestra gestión

noviembre 16, 2015

/

Por: abcom

/

Tags: Comunicación Interna, Plan de comunicación interna

/

Categorías: Marca empleadora

Dos formas diferentes de empezar el día

Es lunes, son cerca de las 9 de la mañana y estás llegando a la puerta del edificio. Ingresás, te acercás al único ascensor que sube hasta el piso donde trabajás y cuando intentás llamarlo, no responde. Levantás la vista y leés la irrefutable sentencia: “En reparación”. Definitivamente, no es la mejor forma de empezar la semana.

Ahora bien, si el viernes hubieras recibido la gran noticia de que en tu compañía comenzaban las obras para renovar el cincuentenario artefacto, que dicho sea de paso se detenía cada dos por tres a mitad de camino por “problemas técnicos”, tu sensación hubiera sido otra, ¿cierto?

Muchas veces, aquello que desde un punto de vista es el peor de los males puede capitalizarse como una práctica positiva. Subir por las escaleras cinco pisos puede ser una experiencia devastadora, o bien, una oportunidad para poner en práctica una conducta saludable dentro de tu compañía. La clave es definir de antemano el foco de los mensajes que circulan en tu organización. Hacerlos responder a una estrategia clara y definida. De eso se trata la gestión de la comunicación interna.

No da lo mismo comunicar a como dé lugar. Más aún, si no definimos el foco de las noticias que pueden parecer buenas en sí mismas, corremos el riesgo de desperdiciar el potencial de oportunidades únicas para fomentar la integración, reforzar la cultura organizacional y apuntalar nuestros objetivos de negocio. Hasta el mejor de los programas de beneficios puede tener una percepción negativa si no se sostiene en una estrategia de comunicación efectiva.

Para llegar a buen puerto no nos podemos confiar en la dirección del viento. Hay que agarrar el timón y fundamentalmente tener en claro cuál queremos que sea nuestro punto de llegada.

Seguí aprendiendo

En ABCOM desarollamos una serie de artículos/notas informátivas, para aprender y llevar a la acción los avances de tu compañia.

La felicidad de las personas está estrechamente vinculada al bienestar de las comunidades y de las organizaciones. Con la mira puesta en la sostenibilidad, en esta nota tomamos el Día Internacional de la Felicidad para pensar en las características que tienen aquellos líderes que la promueven. ¿Cómo ser un líder que promueve organizaciones felices?

 …

En la nota “Practicá la comunicación segura” encendimos la mecha sobre la importancia del brief. ¿Te quedaste con ganas de conocer las maravillas que puede lograr ese simple documento? Bueno, nos parece que ya es momento de develar el misterio y contarte sus beneficios y cómo hacer para que un brief sea exitoso.

Cuando tenemos una campaña en puerta lo primero que tenemos que hacer  es preparar el brief. Pero antes de sentarnos a escribir es importante  que conozcas algunas de sus reglas básicas:

  • Un ping-pong. Se redactan preguntas para responder junto al cliente
  • Tiene que ser breve. No hace falta escribir una enciclopedia
  • Es organizador. Su función principal es ordenar las ideas
  • Una inyección de creatividad. La información que nos da, nos inspira
  • No lo tomemos como un ancla. Tampoco hay que atarse al brief 100%
  • Funciona como termómetro. Después de un tiempo nos ayuda a evaluar la idea original

Y para darte un último empujón y te animes, te dejamos las preguntas que un buen brief tiene que tener:

  1. ¿Qué queremos comunicar?
  2. ¿A quiénes impactamos?
  3. ¿Cuál es el contexto?
  4. Tono: ¿de qué manera queremos comunicarlo? ¿Cómo queremos que se sientan los destinatarios? ¿Qué actitud queremos reforzar? y ¿Cuál es la actitud que queremos cambiar?
  5. ¿Qué esperamos que hagan luego de la comunicación?
  6. ¿Cuál es rol de la comunicación en esta campaña?
  7. ¿Por qué canales vamos a comunicar?
  8. ¿En qué plazos o tiempos?
  9. ¿Con qué presupuesto contamos?

El brief clarifica, focaliza e inspira. Nos proporciona el marco creativo y los acuerdos alcanzados para movernos con soltura (claro está que dentro de los límites establecidos por el brief) y pensar nuestra campaña de comunicación.  Es nuestro escudo para que la frase tan temida y dolorosa “no es lo que tenía en mente” no llegue a nuestros oídos.  Insisto, tomate un tiempo y ponelo en práctica. No te vas a arrepentir.

Si te gustó, compartila. Contacto ABCOM

¡Gracias!…

Empezar con más preguntas que respuestas puede ser frustrante cuando se trata de planificar el trabajo del año en comunicación interna (CI). Por lo general, muchos de los planes de CI que pueden verse dando vueltas por el mundo corporativo terminan agotándose en una buena cantidad de acciones calendarizadas. A veces con precisión quirúrgica, y otras con una gran dosis de buenas intenciones.

El dilema está entonces en pensar y comprender cuándo el plan de CI se transforma realmente en una herramienta estratégica de gestión que contribuye al negocio desde la mejora de la productividad, el engagement de los colaboradores, y la viralización de los patrones culturales deseados.

En los últimos años la Comunicación interna está puesta en discusión por todas las áreas organizacionales. Están los que la defienden a capa y espada, los que no encuentran valor agregado en la función, y aquellos que la reconocen como un simple conjunto de tácticas que acompañan el ritmo de los tiempos actuales, donde está bien visto brindar toda la información posible a los colaboradores. En un escenario así, resulta imprescindible devolver a la CI el lugar estratégico con el que fue concebida.

Sin duda, el primero de los problemas con los que se enfrenta la planificación de la comunicación interna está en la ausencia de objetivos claros, cuando no en la ausencia de ellos (al menos explícitamente declarados en el plan). De este modo, los responsables de comunicación se encuentran solos frente a un conjunto de acciones inconexas; esas a las que en la jerga se les llaman acciones cosméticas.

Por regla general, ningún plan puede ser estratégico si no tiene objetivos claramente definidos con su correspondiente instancia de medición y tracking. Definir los 3 o 4 objetivos clave del año es el punto inaugural de un Plan Estratégico de Comunicación Interna. El identificarlos correctamente dependerá de un trabajo arduo que contemple la identificación de los objetivos del negocio, los objetivos clave de cada una de las áreas de la organización, y las necesidades de comunicación que manifiesten los colaboradores.

Salirse del plano táctico para entrar en un posicionamiento estratégico cuesta trabajo. Estamos más familiarizados con el pensamiento a corto plazo que con el proyectar escenarios a futuro. Por esto es imprescindible contar con la visión del negocio a los próximos 5 o 10 años, lo que nos permitirá corrernos por unas horas de la inmediatez, y pensar la estrategia central del plan. Una vez definida, podemos pasar al siguiente paso, que es en realidad el segundo de los ausentes más comunes en la planificación de CI: los mensajes clave.

Así como deberíamos evitar hablar cuando no sabemos qué vamos a decir, tendríamos que hacer lo mismo antes de diseñar y presentar nuestro plan. En otras palabras, si queremos que nuestro Plan de CI no sea visto como un conjunto de acciones cosméticas, y altamente prescindibles frente a cualquier crisis, necesitamos mostrar el componente estratégico del plan. Y en este punto entran los mensajes clave, desde su definición hasta su vinculación explícita con cada una de las acciones propuestas.

Conociendo los mensajes clave definidos por la Alta Dirección, debemos preguntarnos ¿Cómo cascadeamos estos mensajes en las acciones del año?¿Contamos con los canales correctos para hacer llegar estos mensajes a los equipos?¿Cómo opera cada mensaje en las herramientas y campañas de comunicación de las que disponemos? Y otras tantas preguntas que le darán coherencia estratégica a nuestro plan.

Ahora sí, llega el momento de calendarizar las acciones, definir los responsables de directos e indirectos de cada proyecto, pero esta vez sabiendo a ciencia cierta los objetivos que debemos alcanzar, la estrategia para alcanzarlos, y los mensajes clave que deberemos vehiculizar durante la ejecución.

El último paso, y no por eso menos importante, es el tema de establecer el presupuesto por proyecto. Si la estrategia trazada para nuestro Plan es sólida, la inversión que se realizará sobre cada acción debería permitirnos ajustar eficientemente las tácticas o medios para llegar a las metas propuestas, con un coeficiente de relación inversión/beneficio alto.

En concreto, lo que diferencia un Plan Táctico de CI de un Plan Estratégico de Comunicación Interna es la posibilidad de medir concretamente el retorno simbólico sobre la inversión, y mucho mejor, el impacto sobre la productividad y los resultados del negocio….

Cuando hablamos de creatividad y límites, en principio los consideramos como un binomio de opuestos. Una de las frases más célebres al respecto es “think outside the box”.  Pero cuando los límites de esa caja no son claros, es imposible “cranear” de una manera innovadora, ya que no se tiene presente que es “lo que está bien” y que es “lo que está mal”. Es ahí cuando nos encontramos con feedbacks del tipo “no es lo que tenía en mente”, y deviene la frustración de ambas partes.

Es por eso que el brief debería ser considerado como el mejor aliado para empezar cualquier campaña. Si bien es un proceso que en un principio puede resultar aburrido y hasta a veces innecesario, la falta de un buen brief conlleva a la creación de campañas sin pies ni cabeza.

Si no tenemos en claro cuál es el objetivo principal de la campaña, cómo es el público al que nos dirigimos y cuál es la sensibilidad del momento de la compañía y del mensaje que queremos comunicar la campaña puede resultar en una catástrofe o, al menos, en una mala inversión. Estos son los puntos básicos de partida. Sin estos primeros pasos, el camino para conseguir los objetivos deseados resulta imposible, y es cuando la única herramienta alternativa es el de la bola de cristal y una serie de trabajos basados en la prueba-error. Y como mencionaba antes, el proceso termina siendo desgastante para todos los involucrados en la campaña.

En el imaginario colectivo, el rol de creativo de una agencia o consultora es el de una especie de artista bohemio, que piensa ideas o diseña campañas de manera caprichosa. Si bien hay mucho de intuición y de subjetividad en la creación de nuevos conceptos, cada una de las decisiones que toma el equipo creativo son fundamentadas, por ejemplo, no se usa el mismo tono comunicacional, paleta cromática y estilo estético para alguien que pertenece a la Generación Baby Boomers, como para un público de la Generación Y.

La próxima vez que inicies tu campaña, practicá la comunicación segura, usá brief. Todos los involucrados se beneficiarán de esta práctica. Porque si “cuentas claras conservan amistades”, “reglas concretas”, garantizan mejores resultados.

Una vez que lo internalices como una actividad más, dentro de las que ya realizás, no vas a concebir otra manera de dar el primer paso.

CONTACTO ABCOM