Como dicen por ahí, la primera impresión es la que cuenta, y mucho más cuando se trata de entregar un gran primer día de trabajo a un colaborador nuevo. Algunas empresas reciben a los nuevos talentos con regalos como tazas u otros objetos con la insignia corporativa, otras tienen charlas de inducción, y algunas más prefieren entregar manuales corporativos que podrían ocupar una biblioteca saturando de información a los nuevos. A algunas otras, simplemente se les escapa todo y olvidan hasta quién recibirá a los nuevos empleados en su primer día.

Cuando llega un nuevo colaborador a la compañía es importante que se sienta bienvenido, se le cuente lo felices que estamos de que haya aceptado unirse a nuestro equipo. Pero también es necesario que, desde el minuto uno, conozca a la organización en su sentido amplio: su cultura organizacional, su historia, sus metas, sus retos a futuro. Esta es la base de un buen proceso de inducción corporativa. En otras palabras, se trata de integrar a los recién llegados a la organización brindándoles información acerca de la compañía en general, y de su rol en particular. De este modo, se comienza a trabajar sobre sentido de pertenencia y orgullo del nuevo colaborador.

La clave está en definir de antemano la estrategia que se utilizará en el proceso de inducción, de acuerdo a la filosofía de la empresa y a la relación que se quiera construir con sus colaboradores. Esto, a su vez, posibilita la reducción del tiempo en el que los nuevos empleados adquieren las competencias necesarias para desempeñar su puesto de trabajo y se apropian de la cultura organizacional.

El proceso de inducción en las empresas no sólo permite dar una buena bienvenida para encarar del mejor modo el nuevo trabajo, sino que también favorece el desempeño organizacional en la medida en que los ingresantes adquieren con mayor celeridad los lineamientos clave de la cultura organizacional,  logrando alcanzar de modo más eficiente los niveles de productividad y autonomía necesarias para cumplir con los objetivos corporativos.  

Por último, no hay que olvidar que la estrategia de inducción de la empresa deberá contemplar un proceso de seguimiento. Esto significa dedicar tiempo a evaluar si el nuevo colaborador ha comprendido verdaderamente toda la información y si su desempeño concuerda con los objetivos  indicados.

Si estás revisando tu proceso de inducción actual en AB Comunicaciones podemos ayudarte a convertirlo en una experiencia única e inolvidable para tus colaboradores.

Abrir chat
1
¡Hola!

¿En qué podemos ayudarte? Envianos un whatsapp haciendo click en el botón "enviar"