¿Se acuerdan de aquellos tiempos en que guardábamos archivos en un disquete? Y cuando nos sorprendieron sus hijos los Compac Disk? Al poquito tiempo, llegaron los DVD de mayor capacidad y, luego, los nietos: los pendrives. Todos estos dispositivos de almacenamiento han muerto o están en eso. Nunca nos imaginábamos computadoras sin disqueteras y mucho menos sin puerto usb, lo que los últimos modelos de computadoras han dejado rápidamente de traer. La famosa “nube” ha arrasado con todos nuestros dispositivos físicos de almacenamiento.

Y recuerdan aquellos tiempos en que adjuntábamos archivos de texto que iban y venían por correo electrónico con cientos de modificaciones? Algunos anticuados lo siguen practicando.

Hoy podemos brindarles herramientas a nuestros colaboradores para que tengan más eficiencia en sus tareas y  les resulte más sencillo y cómodo trabajar.  Pero para esto es necesario crear una cultura de trabajo colaborativo basado en la nube, y dejar atrás el modelo on desk.  

Como todo cambio organizacional es necesario preparar el escenario antes de lanzarse de lleno a la nube. Sin dudas, el primer desafío será encontrar y capacitar a los primeros colaboradores en subirse a la ola colaborativa, para que estos después sean los principales influenciadores del cambio. Como decimos en cualquier proceso de change management, la mejor enseñanza es predicar con el ejemplo. En este sentido, también será necesario identificar claramente las ventajas del cambio para la organización, y específicamente, para todos los empleados que trabajan en ella, sobre todo cuando en su conducta prima el modelo on desk.

Aquí te compartimos algunas de las ventajas que se comunican con mayor frecuencia:

  • Accesibilidad: es posible trabajar, crear, compartir y editar proyectos y demás documentos desde cualquier ubicación geográfica y en cualquier momento.
  • Seguridad: se reducen ampliamente las posibilidades de pérdida de información, por lo que el almacenamiento de datos es más seguro.
  • Mayor grado de colaboración: debido al hecho de que los colaboradores tienen acceso directo, se impulsa la colaboración y la creatividad ya que todos pueden intercambiar sus ideas.
  • Ahorro de tiempo: se evitan los tiempos muertos en creación y edición de documentos ya que al no tener que esperar archivos adjuntos en el correo, se agilizan los procesos.
  • Mayor capacidad de almacenamiento: en la nube no existe límite para almacenar información.

En definitiva, el trabajo en la nube les permite a tus colaboradores realizar sus tareas de un modo muchísimo más eficiente y rápido, con el plus de impulsar la dinámica laboral de los equipos. Si estás pensando en aplicar este modo de trabajar en tu compañía en AB Comunicaciones podemos ayudarte, contactanos!

Deja un comentario