Liderazgo, toma de decisiones y tendencias

Pandemia, trabajo remoto y una reorganización profunda que puso a la comunicación interna en el centro de la escena. Conocé cómo el sector analizó el desempeño de la CI en 2020 y qué tendencias se identifican para lo que viene.

Luego de un año de pandemia en que la constancia fue el cambio, el 2021 no puede tomar a la comunicación interna por sorpresa. Herramientas digitales, reuniones virtuales y flexibilización del horario laboral -que por momentos se mezcló con el de casa-, impregnaron la rutina y cambiaron no sólo la forma de trabajar, sino el rol de la CI en las organizaciones.

Para entender qué significó el 2020 para el sector, la Asociación de Consultores y Agencias de la Comunicación Interna de la Argentina (ACACIA), de la que ABCOM es miembro fundador, consultó a más de 180 profesionales de la CI de las compañías y consultoras más importantes del país y la región. Entre otras cosas, respondieron acerca de su desempeño durante la pandemia y sobre las perspectivas que se abren para el sector a partir de la nueva normalidad.

El dato más destacado fue el cambio en la modalidad de trabajo. Debido al aislamiento preventivo y obligatorio, el 80% de los encuestados implementó el trabajo remoto. Sin embargo, si bien fue el cambio más transversal, no fue el más profundo. 

“En junio de 2020 surgió que el área de comunicación interna aumentó su participación en casi todos los puntos consultados, en el siguiente orden: soporte a otras áreas, asignación de tareas, participación estratégica en el desarrollo del plan de contingencia, vínculo e interacción con el equipo directivo, participación en la toma de decisiones y rol de consultoría para líderes”, explicó la gerenta general de ABCOM, Patricia Moirano. 

Ese aumento de participación durante el año pasado reposicionó el rol de la CI. En ese sentido, Moirano señaló que “la comunicación vuelve a ser clave para atravesar con éxito el camino de la transformación que ahora enfrentan las organizaciones. Ya no solamente se trata de la transformación digital, sino del camino hacia organizaciones más saludables”.

Líderes en números:

Una forma de medir el peso de la comunicación interna en 2020 es analizar qué hicieron los líderes durante la crisis. En términos generales, los expertos en comunicación interna señalaron mayormente como “bueno” su desempeño en relación a la transmisión de información sanitaria sobre Covid-19 (38,79%), a la transmisión de información sobre la situación organizacional y del trabajo (40%) y a la comunicación en general (41,21%).

Sin embargo, consultados por cómo evaluaban la implicancia de los líderes en la vinculación con el área de comunicación para tomar decisiones, las respuestas arrojaron números negativos más altos: 4 de cada 10 la evaluó como regular o mala.

Si bien en un año de crisis y constantes imprevistos estos números no pueden plantearse como alarmantes, sí pueden entenderse como una advertencia. 

Otro dato saliente del estudio de ACACIA fue qué pasó con la contención emocional. Consultados por cómo evaluaban a los líderes en ese sentido, la mayoría de los entrevistados respondió que regular (39,39%). Sin duda, con otro año de pandemia e incertidumbres por delante, este será un tema en el que la CI deberá enfocarse.

Tendencias:

Tal como señalan Brandolini, González Frígoli y Moirano (2019) en Cultura en Acción. Comunicar para transformar las organizaciones (ABCOM y EUCASA Ediciones), el nuevo paradigma laboral “conceptualiza a la comunicación en función del vínculo y la construcción de sentidos, entendiendo el valor de la relación con los empleados y generando estrategias para que ellos puedan contar con la organización para aquello que están haciendo”. Esta necesidad de construir espacios de interacción cobró más sentido aún en la pandemia. 

La crisis actual puso de manifiesto que la comunicación es primordial para que todo el resto suceda. La forma de trabajo mixta entre el hogar y la oficina es la transformación cultural más importante que las compañías heredarán post pandemia. En este contexto, y a partir del análisis de los datos, dos de las tendencias que ABCOM identifica y llama a reforzar son el liderazgo emocional y la presencia de la CI en la mesa de toma de decisiones.

En cuanto al liderazgo emocional, la contención y motivación de los equipos no es algo deseable o accesorio, sino que es imprescindible para que se siga trabajando con fluidez y la organización funcione. Aquí el rol de los comunicadores aparece como clave. 

“La comunicación, se transformó en la herramienta fundamental en toda esta etapa para acercar y contener a los colaboradores en pos de adaptar los equipos, las formas de trabajo y las tareas a la nueva normalidad. Fue la gran aliada de los líderes que entendieron que una buena estrategia de comunicación genera confianza en los equipos, que es algo que ningún beneficio o aumento de salario trae per se. En términos generales, se fortaleció como aliada estratégica de la dirección”, explicó Moirano. 

La función esencial de la CI será, entonces, acompañar y guiar a los líderes, pero también tener una presencia activa en la toma de decisiones. La transformación cultural que deja la pandemia refuerza el sentido de espacialidad a la comunicación, la pone en el lugar de lo que materialmente nos contenía y, a la vez, nos daba un marco de movimiento: la sala de reuniones, los pasillos y el zoom de la oficina que nos encontraba como comunidad, un espacio y una forma de trabajar a la que será complejo volver. 

La CI se verá, entonces, en la tarea de construir las bases sólidas para esta nueva modalidad mixta de trabajo, una nueva forma de convivencia fluida, empática, capaz de sostenerse frente al cambio y la incertidumbre que aún nos rodean.

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