Llegaron las vacaciones y los más pequeños inundan la ciudad y sus casas llenos de alegría y mucha energía por compartir; renovando con aire fresco la primer parte del año que se lleva el frío de este invierno. ¿Por qué no hacer lo mismo con el aire de tu organización?

Existen muchos momentos del año para introducir un evento donde el empleado sea el foco de la atención; pero ahora anímate a pensar que los empleados también son su familia, con la que comparten la vuelta a casa después un largo día de trabajo. Son su refugio y parte fundamental de su vida.

Una cultura organizacional atenta, procura establecer una relación más cercana con sus miembros y fomentar el trabajo en equipo. Para eso, recurrimos a un mundo de estrategias que si bien son de gran ayuda, puede que requieran de algo fresco, disruptivo y que permita conectar y vincular a los empleados con sus otras facetas.

Acá es donde eventos como el Family Day te pueden dar eso que estás buscando:

  • Motivar a tus empleados estableciendo un vínculo que trasciende lo laboral, ya que interpela su ámbito familiar y por qué no también, al niño que llevan dentro.
  • Mostrar la cara más humana y emotiva de la compañía, haciéndola más cercana.
  • Fomentar el trabajo en equipo y el desarrollo creativo mediante actividades y juegos recreativos.
  • Demostrar que todos son igual de importantes, nivelando jerarquías en un terreno neutral.
  • Convocar un espíritu colectivo; sinónimo de energía, interés, compromiso y lealtad.
  • Aliviar tensiones, expresar emoción y lidiar con el conflicto.
  • Incluir a la familia de tus empleados en el gran hogar que representa tu organización, ya que ellos también son portavoces de su imagen.

 

Cuidá el vínculo Familia-Trabajo

Después de todo, pensar nuestras relaciones laborales implica abordarlas de manera sustentable, comprendiendo que el trabajo no debe representar ni vivenciarse únicamente como una fuente de ingreso sino que debe brindar una satisfacción en materia afectiva, psicológica y social, humanizando el vínculo.

Incluir al entorno y a los afectos de los empleados a través de actividades recreativas, cultiva y refuerza sentidos de pertenencia, valoración personal y el desarrollo positivo de la autoestima, desinhibiendo y mostrando el lado auténtico y fresco que verdaderamente valoramos.

Las opciones son variadas. Dentro o fuera de la empresa, medio día o jornada completa, fútbol, kermesse, paseos, juegos o karaoke; siempre es un buen momento para cortar la rutina y dar un respiro para recomenzar con más fuerzas los desafíos y metas que aún quedan por cumplir. ¡Animate!

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