Luego de conversar sobre la importancia del liderazgo femenino en tu organización y su impacto positivo en aspectos como la innovación y el desarrollo de equipos, hoy te acercamos algunos tips para comprender cómo se forma el “techo de cristal” que impide el ascenso de este sector y qué podes hacer para remediarlo.

No se ve pero está ¿Qué tiene que ver la cultura organizacional?

Muchas veces creemos promover lo suficiente a nuestras colaboradoras para subirse al tren de liderazgo, desarrollando capacitaciones sobre aptitudes que deberían adquirir, sin embargo, las primeras barreras para su ascenso comienzan por casa.

Asumir una posición de liderazgo, representa un proceso que requiere tiempo, ya que debe internalizarse en la identidad de una persona, sobre todo en el caso de las mujeres, quienes reciben mayores presiones que los hombres al asumir este tipo de puestos.

Estas presiones, la mayoría inconscientes, invisibles y sin ánimos de discriminar, responden en primer lugar a lo que sucede en nuestra sociedad sobre si, cómo y cuándo las mujeres deben asumir posiciones de autoridad. Lo mismo sucede al interior de las organizaciones.

Entonces, ¿Qué genera el glass ceiling?

  • Exclusión y autoexclusión de las mujeres a puestos de liderazgo.
  • Menor conexión y sentido de autoridad con sus colegas masculinos.
  • Falta de comprensión y contención ante el fracaso o frustración en el puesto, recayendo las responsabilidades y el sentimiento de culpa en las mujeres, víctimas de esta situación.

Por esto, es bueno que como organización asumas una perspectiva de género como política sustentable que te permita contener y estimular el desarrollo de los roles en estas mujeres, la cual en primera instancia podría verse reflejada en:

  1. La búsqueda y/o ascenso de futuros líderes en base a criterios reales y no ideales que responden mayormente a atributos vinculados al mundo masculino.
  2. Una transparencia en los modos de evaluación del puesto reconociendo atributos y experiencias propias de cada sujeto.
  3. Una contención y respaldo en las experiencias de liderazgo femenino.
  4. El aliento a nuevos desafíos y retos para desarrollar su máximo potencial. Evaluando el proceso por sobre el resultado para fomentar la confianza y la autoestima.
  5. Incentivar el desarrollo de una comunidad interna que afirme esta mirada y la sostenga, generando un ambiente propicio para el desarrollo de una identidad de liderazgo.

Trabajar estos aspectos y comentar la existencia de esta barrera invisible a las mujeres es algo sumamente positivo, ya que las coloca en un lugar de empoderamiento, sintiéndose capaces y no víctimas, abriendo el juego a otras formas de pensar el liderazgo y las relaciones de género en las organizaciones.

Consolidar el liderazgo femenino

Lejos de concentrarse en cuestiones de la imagen, que intentan acercar a las mujeres a estilos de liderazgo tradicionales, generando desconfianza por la pérdida de autenticidad, lo que te proponemos es que alientes al máximo las formas de liderazgo que de manera innata llevan adelante las mujeres.

Acá te acercamos algunos tips para lograrlo:

  • Trabajá sobre el reconocimiento de sí mismas como líderes, así como deben hacerlo sus pares y colaboradores.
  • Estimúlala a tomar acciones de líder para evaluar su propio estilo.
  • Que sea fiel a sus valores y trabaje en pos de un objetivo mayor que involucre el desarrollo profesional de sus compañeros.
  • Fortalecé su red de vínculos con otras mentoras y mujeres líderes donde puedan compartir sus experiencias y ampliar su horizonte aspiracional.

 

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Fuentes:

Ibarra, Herminia; Ely, Robin J. y Kolb, Deborah: “Women Rising: the Unseen Barriers” En: https://hbr.org/2013/09/women-rising-the-unseen-barriers

Thandy Skade: “Glass ceiling cracking too slowly for women: report” En:

http://www.destinyconnect.com/2015/01/13/glass-ceiling-cracking-too-slowly-for-women-report/

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